TELETRABAJO

La evolución tecnológica nos ha llevado a nuevas facilidades que eran difíciles de imaginar hace 50 años. La llegada del hombre a la Luna ha sido señalada por algunos autores  como un hito a los acelerados cambios en materia de ciencia y tecnología.

Desde un tiempo se viene hablando de las Tecnologías Disruptivas, como aquellas que traen con su incorporación cambios importantes en la dinámica de la actividad humana. Hoy nos resulta familiar escuchar términos como: Biga Data, Realidad Virtual, Computación en la nube, Impresión 3D; que son una parte del abanico de posibilidades y oportunidades que brindan.

La conectividad y las facilidades que nos brindan los servicios de telecomunicaciones hoy día, son diversas y versátiles. Desde la invención del telégrafo en el año de 1837 hasta los servicios de Internet inalámbrico con WiFi y los dispositivos móviles, han pasado casi 200 años. Lo que en la actualidad es tan sencillo al enviar un mensaje con texto, imágenes y videos incorporados; a lo largo y ancho del planeta y en cuestión de segundos era casi impensable los siglos previos.

Precisamente todas las condiciones están dadas para que en el ámbito profesional la dinámica de trabajo con las facilidades del siglo XXI, sean mejoradas para dejar las prácticas y métodos de trabajo con el formato del contexto del siglo XX.  Es decir, no es que algo ha cambiado, sino que mucho ha cambiado. Cabría preguntarse ¿Cómo estoy llevando mi práctica de trabajo? 

El Teletrabajo, más allá de los espacios que el tema ocupa en los medios por la pandemia,  es un formato de trabajo que debió adoptarse hace mucho tiempo en instituciones y empresas. Tenemos una demora de veinte años y aunque algunas empresas ya lo utilizan, falta mucho por hacer. 

 

 

Las bondades del Teletrabajo se pierden de vista. Por ejemplo, disminuiría el número de personas trasladándose de sus hogares a oficinas, lo que se traduce en menos gasto de energía (Combustible hidrocarburo y electricidad), menos polución, más tiempo disponible en el día y mejor calidad de vida.

Ahora bien, adoptar esta modalidad de trabajo no es tan sencillo como trabajar desde casa y listo. Hay varias consideraciones y recomendaciones que deberíamos seguir. Básicamente se trata de ver con profesionalismo, buena actitud y plena disposiciòn de aprovechar las facilidades actuales. Los elementos que recomiendo para contribuir en la adopción del Teletrabajo son:

  • ACTITUD

  • ENTORNO

  • PLAN

  • TECNOLOGÍA

  • COMUNICACIÓN

  • SEGUIMIENTO

  • COLABORACIÓN

  • CAPACITACIÓN 

A continuación algunos Tips que pueden ayudar:

 

  • Disponer de las facilidades mínimas de conexión 

  • Buena actitud y disposición a los momentos de trabajo

  • Propiciar un espacio de trabajo con un ambiente cómodo

  • Tener claridad en los roles y responsabilidades de trabajo

  • Trabajar en equipo bajo un enfoque colaborativo

  • Mantener una comunicación fluida y constante con el equipo (Síncrona y asíncrona)

  • Definir una ruta clara para alcanzar los objetivos a lograr

  • Establecer productos y resultados tangibles

  • Utilizar plataformas tecnológicas para: Comunicación, seguimiento y colaboración

  • Aprovechar las facilidades y tener una actitud compatible con el trabajo de los servicios en la nube

  • Disponer del tiempo y los recursos para la formación y la actualización

Para más información, tenemos a disposición nuestro curso de Home Office, para pasar del trabajo presencial al trabajo a distancia.

 

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